¿Sabes cuál es el peor error que comente (incluso gente inteligente) en la reforma de su casa?
Y quién dice casa, puede ser solo un baño.
O la cocina.
O tu vestidor...
A la pregunta te respondo un poco más abajo, pero antes déjame que te diga una cosa:
Te entiendo perfectamente.
Solo pensar en ‘reformas’ hace que se te ponga un nudo en el estómago.
Te da miedo.
(Y es normal).
Lo raro sería que no te asustase cuando a la mayoría de los valientes que se atreven a hacerlo les sale mal.
Y estoy siendo amable.
Generalmente les sale MUY MUY mal.
Se lo has escuchado a muchos. Igual incluso te ha ocurrido a ti en el pasado:
- Retrasos interminables.
- No se hace exactamente lo que tú querías. Entendieron otra cosa…Y esa cosa se queda contigo para siempre.
- Si no vas todos los días, te la lían en cada paso.
- Presupuesto inicial y final que se parecen lo mismo que un huevo a una castaña.
- Quieres hacer algo que se sale un poco de las cosas básicas y recibes la mítica respuesta de: ‘eso no se puede hacer’. O peor aún: ‘buff, eso no esta presupuestado’…
- ……
En fin, mejor paro.
Porque podría estar todo el día haciendo la lista.
Llegados a este punto, te anticipo una cosa importante para ti.
Te podemos ayudar.
Es más, lo necesitas.
(Tanto si quieres reformar tu casa entera, como si solo quieres mejorar alguna parte.)
La tranquilidad de tu yo futuro nos necesita.
Nuestra ayuda te va a venir (muy) bien si lo que estás buscando es hacer una de estas cosas:
Reforma integral de tu vivienda.
Reforma de baño/os.
Reforma de cocina.
Reforma de vestidor o armario.
Igual ya sabes como funcionamos, porque nos conoces o alguien de tu confianza nos ha recomendado, y quieres empezar de inmediato.
En ese caso, deja tu mail aquí debajo y que comience tu aventura...
O igual lo que necesitas ya mismo es saber otras cosas tales como:
Y, tras este inciso, continuemos aclarando LAS COSAS QUE NO HACEMOS:
1) No hacemos obras.
No somos una constructora (ni tenemos ganas de serlo), ni tenemos operarios, ni subcontratamos trabajos, ni nada parecido.
2) No tenemos reformistas ‘de confianza’.
En el pasado los hemos tenido, pero aquel en quien confías hoy te deja mal mañana. Y no queremos caer nunca más en ese error.
3) No vamos a dirigir tu obra. El director vas a ser tú. (Incluso puede que lo disfrutes…).
Esta labor la hemos hecho durante años, y nos gustaba mucho, pero ahora mismo nuestra situación familiar personal no nos permite hacerlo.
Nos entenderás a la perfección si lees el apartado de ¿quiénes sois?.
*(nota adicional): Tampoco hacemos proyectos que requieran de la obtención de una licencia MAYOR.
Esto lo explicamos más adelante, pero lo ponemos ya para que si es tu caso no pierdas tu tiempo y puedas seguir buscando a la persona adecuada.
Pero tranquilidad.
Que no hagamos estas 3 cosas mencionadas arriba no te tiene que preocupar lo más mínimo.
Ninguna de ellas es necesaria para lo que tú quieres hacer.
Y te lo demuestro.
TÚ LO QUE BUSCAS ES:
1º que tu reforma quede tal y como sueñas,
2º que esté dentro del presupuesto que tienes, y,
3º que los plazos no se vayan de madre.
Pues bien, con el formato de proyecto que nosotros desarrollamos como mínimo te ayudamos a conseguir 2 de las 3 cosas.
Ojo, inciso.
Llegar a esta forma de hacer proyectos de reformas no ha sido fácil.
Nos hemos tirado más de 10 años haciendo proyectos y obras hasta conseguirlo.
(y no tenemos claro se esto último habla bien o mal de nosotros…)
Sigamos.
La 1ªcosa (que tu reforma quede tal y como sueñas) es la más sencilla de conseguir de todas.
Una vez le entregues nuestro proyecto al reformista, incluso al peor de todos ellos no le va a quedar más remedio que dejar la vivienda tal y como tú querías.
Si si, eso suena muy bonito, pero ¿y eso cómo es posible?
Pues por un montón de cosas.
Entre ellas:
- Porque no dejamos que el contratista tome ninguna decisión.
Las decisiones (tanto grandes como pequeñas) las tomamos juntos previamente.
- Porque tampoco le dejamos que elija nada.
Los materiales, acabados, colores, sanitarios, espejos, luces, lámparas y hasta las bombillas que se vayan a usar las elegimos juntos previamente.
- Porque no hacemos planos ‘de arquitecto’.
Hacemos planos para que los entienda hasta el peón de obra menos experimentado. (Nos ha llevado años perfeccionar esto, no os imagináis el nivel del mundo de la obra…)
- Porque el fontanero no deja las tomas de agua donde él quiere. Las deja en el sitio adecuado para poder colocar ese mueble de lavabo que tanto te gusta.
- Porque el electricista no deja los enchufes donde a él le viene bien. Los deja en el sitio correcto para que tú puedas cargar el teléfono al lado del chaiselonge con el que soñabas y colocar la lámpara de lectura en el rincón donde vas a colocar tu butaca favorita.
- Porque todo, absolutamente todo, estará decidido y pensado previamente, convenientemente trasladado al proyecto, y, ojo, lo más importante de todo, en un lenguaje que todo el mundo entienda.
La 2º cosa (que esté dentro del presupuesto que tienes) la conseguimos por 2 vías.
(Y cuando hablamos de conseguir, en este caso, lógicamente, hablamos de aproximarnos muy mucho).
La primera vía, porque a la vez que desarrollamos el proyecto, vamos desarrollando el presupuesto.
Obviamente no sabemos si el futuro contratista te va a cobrar la instalación del suelo a 13,35€/m2 o a 14,15€/m2.
Pero desde luego nos vamos a aproximar bastante. Lo suficiente como para que no tengas que renunciar a nada de lo que planteemos porque luego sea muy caro.
Y la segunda vía, porque tendrás un documento crucial incluido dentro del proyecto, que es el presupuesto final detallado.
Este presupuesto, con todo medido al centímetro es el que tú entregarás al contratista antes de contratarle para que él te ponga precio a todos los trabajos que allí aparezcan.
Y como lo habremos decidido TODO, allí estará TODO lo que hay que hacer en la obra.
Eso elimina los incrementos de precio futuro por cosas que no se sabían, o que no estaban previstas, o que no estaban incluidas…
Y ya por último, la 3ª cosa (que los plazos no se vayan de madre). Esta es en la que menos podemos ayudar.
Y no vamos a insultar tu inteligencia dándote garantías con respecto a plazos. Sería irresponsable y muy poco profesional por nuestra parte.
Que nuestro proyecto ayuda a acortar plazos sí, pero no tenemos ni idea de quién va a hacer la obra, ni lo rápido o lentos que serán los operarios.
¿y porque sí que ayuda tener un proyecto como este?
Pues porque quien vaya a hacer la obra no tiene que pensar nada, ni analizar nada.
Eso ya lo hemos hecho nosotros previamente. Juntos.
Solo tienen que ir y ejecutar las cosas tal y como se indican en los planos y documentos del proyecto.
- ¿y el nuevo tabique del dormitorio de la niña donde lo pongo?
- Mira en los planos.
- ¿y los electrodomésticos de la cocina donde los queréis poner?
- Mira en los planos.
- ¿Y la grifería de la ducha cómo es? ¿empotrada?
- Mira en los planos.
- ¿Ya pero a que altura la queréis?
- Mira en los planos.
Solo tienen que mirar y ejecutar.
Y eso, ahorra mucho tiempo.
Si ya estás convencido de que somo los adecuados, déjanos tu mail.
Si quieres conocer la respuesta a la pregunta con la que empezamos, sigue leyendo otro poco...
Y si solo quiero arreglar mi baño, ¿para eso hace falta un proyecto?
Pues obviamente no. Y para hacer una reforma integral tampoco.
Necesidad como tal no hay.
Ahora bien, ¿ayuda tenerlo?
Pues obviamente si.
Y mucho.
Y, ¿merece la pena pagar un proyecto si solo quiero cambiar la cocina?
No te quepa duda. Pocas veces un dinero te va a comprar tanta tranquilidad y tanto control.
No obstante, también te lo puedes ahorrar.
Eso sí, tendrás que ser tú quien le cuente todo lo que quieres (y necesitas) al reformista.
O a la empresa de cocinas.
Y no equivocarte, claro.
No vaya a ser que luego eches de menos un enchufe para la nespresso. O que el reformista de deje la cocina con poca luz.
En fin.
Te he contado muchas cosas y aún no he respondido a la pregunta inicial:
¿Sabes cuál es el peor error que comete (incluso gente inteligente) en la reforma de su casa?
Aquí está tu respuesta:
El mayor error es PENSAR QUE ERES DIFERENTE.
Creer que les puede salir bien hacer una reforma con el contratista de turno y que van a conseguir que haga lo que ellos quieren en el plazo que les dijeron y manteniendo el presupuesto que inicial.
Bien, pues esto, es una UTOPÍA.
Pero tampoco te voy a mentir.
Empezar una reforma con un manual de instrucciones, minimiza muchos riesgos, pero no garantiza nada.
Sigue existiendo la posibilidad de que alguna cosa salga mal.
Lo que si te garantizo es que hubiese salido mucho peor sin haberlo tenido.
Bien.
Si lo tienes claro, deja tu mail y pulsa el botón.
Y si todavía tienes alguna duda, casi seguro que las resuelves pulsando alguno de los botones de aquí abajo:
Eso sí, recuerda que, para comenzar este baile juntos, es IMPRESCINDIBLE que estés MUY convencido.
Si aún no lo estás, no hay problema, mejor que sigas sin nosotros.
Porque, o no es tu momento,
O no somos los adecuados.
Igualmente, mucha suerte.
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